Es un método de rejuvenecimiento facial y tensado de la piel sin necesidad de cirugía.
¿Qué es HIFU?
HIFU, que corresponde a las siglas en inglés High-Intensity Focused Ultrasound, es una técnica no invasiva que emplea ondas de ultrasonido focalizadas para activar las capas más profundas de la piel, incluyendo el SMAS, la misma capa que se aborda en un lifting quirúrgico, todo ello sin afectar la superficie de la piel. Su propósito es generar un efecto de tensado natural a través de la producción de nuevo colágeno y elastina, ofreciendo resultados visibles en la firmeza y definición de la cara o el cuerpo.
¿Cuáles son sus beneficios?
Efecto lifting sin cirugía ni agujas
Mejora la firmeza del rostro, cuello y escote
Reafirma la piel en áreas corporales como brazos, abdomen o muslos
Define el óvalo facial y el contorno mandibular
Estimula la producción natural de colágeno
No requiere anestesia ni tiempo de recuperación
¿En qué áreas se puede aplicar?
Frente y cejas (elevación sutil)
Contorno de ojos
Mejillas y pómulos
Mandíbula y papada
Cuello y escote
Educación médica en México y Europa que se traduce en técnicas actualizadas y una perspectiva global del cuidado estético.
Certificado por el CMCPER y miembro de asociaciones nacionales e internacionales, garantiza atención segura y ética.
Cada tratamiento se adapta a la anatomía y objetivos del paciente, cuidando la armonía y autenticidad de su imagen.
Un equipo cálido y comprometido te acompaña en todo momento, generando confianza desde la primera consulta.
¿Cómo se lleva a cabo el tratamiento?
Procedimiento ambulatorio.
Sensación de calor o pequeñas descargas en profundidad.
Duración: entre 30 y 90 minutos, dependiendo del área a tratar.
Puede haber enrojecimiento leve o sensibilidad temporal.
¿Cuántas sesiones se aconsejan?
Normalmente, una sesión al año es suficiente.
En ciertos casos, se sugiere una sesión de refuerzo a los 6 meses.
El efecto del colágeno sigue desarrollándose hasta 3 a 6 meses después del tratamiento.
¿Quiénes son candidatos ideales?
Pacientes con flacidez leve a moderada.
Personas que buscan rejuvenecer sin necesidad de cirugía.
Pacientes postquirúrgicos que desean mantener o mejorar los resultados.
Aconsejado como tratamiento preventivo a partir de los 30-35 años.
Consulta especializada:
Durante la evaluación, se revisa el tipo de piel, el grado de flacidez y los objetivos del paciente para determinar si el HIFU es el tratamiento adecuado o si necesita combinarse con otras tecnologías, como radiofrecuencia o bioestimulación.